2026FICCIÓN

14 de Febrero

Escrito por Luis

ふしぎ あなたと いると なぜ
ときが やさしく ながれるの

— Oye, quizá sea mucho atrevimiento, pero, en dos semanas es 14, y cae sábado, ¿Quisieras salir conmigo ese día? Te pregunto antes porque me gustaría hacer algo bonito aunque no sé qué aún, pero para eso necesito planificar con tiempo

— Ohhh wow sii podríamos hacer algo!!

— Me haces muy feliz, ¿sabes?

— Jaja y tú también!!!

— Es porque solo tengo esa opción contigo, pase lo que pase, probablemente siempre apunte hacia hacerte feliz, porque eres adorable cuando eres feliz

— Jajajajaja noooooo! no es adorable 😭🤣 no sé cómo esconderme y me da demasiada vergüenza

— ¡Pero a mí me encantas! Me encanta eso y me hace sentir taaaaaanta ternura

— 🥹🥹🥹

— Además lo ideal sería que no escondas tu alegría de mi =) quiero que todo eso sea para mí, así que hasta que te acostumbres…

Dejé el teléfono en la mesa, junto a la laptop, me paré y di un salto con la mano estirada para comprobar si en ese estado podía tocar el techo.

Lo toqué.

Fue como probar un helado por primera vez. Sentí el escalofrío del que come el helado demasiado rápido.

— No tenía ni puta idea de qué hacer.

Realmente no sabía ni por donde empezar, no es la primera vez que organizo algo así, pero era la primera vez que me importaba tanto — le pido disculpas a mis ex, ¡sorry! — ser feliz sin reservas estaba volviéndose una mala costumbre ya a estas alturas, pero alteraba el estado del arquitecto de software serio que supuestamente soy.

En ocasiones como esta sólo me quedaba hacer lo más lógico, llamar al homo de Pedro para insultarlo, a ver si de ese modo se me aclaraban las ideas.

Le timbro y demora en contestar, me frustra la espera, cojo una pecana de mi tazón de frutos secos y la empiezo a rotar entre mis dedos, poco a poco empiezo a aplastarla, decido metérmela a la boca y justo en ese instante veo que contesta.

— ¡Habla loquitaaaaaaaa!

— Hablaaaaa pues "arquitecto", ¿ya me estás llamando para que te ayude con tu trabajo de nuevo?

— Calla la boca baboso, te llamo para decirte algo importante

— ¿Ya me vas a pagar lo que me debes?

— No, dije importante loquita — lo escucho reírse del otro lado — ¡me aceptó la salida para el 14!

— ¡Ah! ¡qué bacán! y ¿A dónde te va a llevar tu flaco? — ahora el que se caga de risa soy yo

— ¡Calla unisex! ¿piensas que soy tú? ¡toda la vida pensando en hombres carajo!

— Jajajaja, y ¿a dónde la vas a llevar?

— Hermano, no tengo ni la más remota idea, como diría Larry David I'm in the middle of a conundrum.

— Pretty, pretty, pretty good! — me sigue la broma — ahora te veré preocupado por dos semanas, jajajaja

— ¡No te burles mierda! yo no tengo la culpa de que nadie te quiera, jajaja — era lo más cierto que me había dicho en mucho tiempo — ya, ya, safo a trabajar, anda siéntate en un perno o algo así.

Cuelgo y empiezo las dos semanas que tengo para resolver el mundo.

Encuentro un audio nuevo y lo escucho, me cuentas tu día, que viste otra película, te acaricio a la distancia, tu voz me acaricia de regreso mientras juego con mis dedos en un atrapasueños.

— ¿A dónde te gustaría ir?

La recuerdo en la oscuridad del bar convertida en una bolita, el tacto de su cintura, su voz compitiendo con el ruido al contestarme.

— No te va a gustar, ya me dijiste que lo odias.

— Jajaja, ¿A dónde?

— A París.

Solo me reí entonces, ella se sonrojó. Tú no te imaginas que yo me iría contigo hasta a Irak, veo los cigarros en mi mesa y los tiro al tacho, debo empezar a extender mi tiempo.

Espolvoreo canela en mi café.

ふしぎ あなたに あって から
けしき あざやかに みえるの

( 2 de febrero )

Desperté a trabajar, pero encontré un mensaje tuyo, cada noche duermo y todo lo sabes cuando me despierto, te encuentro en diferido, más opiniones de películas, te oiría leerme a Coehlo sin quejarme.

Hace calor, incluso con el ventilador puesto, pongo agua a hervir y voy a ducharme con agua helada, te veo sentada en el sofá de camino al baño y pienso en remodelar todo, mi sofá no es tan grande y quiero ver series contigo, debo comprar un sofá cama.

Entro a ducharme para terminar de despertar.

Una idea me ronda la cabeza desde ayer, me preparo un café con estevia, tostadas con palta, me encantan con pimienta y sal, agrego cocoa y canela a mi café. Me siento en la compu a trabajar, empiezo a vaciar mi cabeza. Y claro, regresa la idea:

— ¿Y si nos vamos a París?

Ya ella me había dicho que quería ir, y yo no dije nada, porque, la verdad odio París, quizá si fuera escritor de verdad, o estuviera buscando posar, no lo sé, la había pasado mal ahí, pero había ido solo.

Además está el Louvre y el restaurante de ramen ese tan bueno que parece un puerto, La Libertad guiando al pueblo, su cabello al viento.

— ¿Y si nos vamos a París?

Pero esa pregunta no es para mí, ya te estoy preguntando sin quererlo.

— ¿Quieres ir conmigo a París?

¿Es esta una idea? ¿O un deseo? ¿Es tu deseo en mi mente?

Me interrumpe una llamada por Slack, claro, estoy trabajando... contesto de mala gana para confirmar que vamos a pasar el monolito a microfrontends, seeee, seee BFF y toda esa nota. Ahora empiezo a pensar más claramente sobre lo que debo hacer.

Ok, vamos en orden, hay una logística que organizar aquí.

Primero que nada, poner música y cancelar mis reuniones de esta mañana. Luego ingresar a la web de LATAM. La misma letanía de todos los viajes, veo un poco borroso, va siendo hora de actualizar mis lentes.

Revisar vuelos Lima a España con millas, comprobar una vez más que las millas son para sacar dinero. Me sale más barato comprar sin millas. Es más, después de recorrer medio mundo, mis millas no alcanzan ni para la maleta.

Me reiría si no fuera a mí al que le roban.

Cambio la búsqueda a sin millas. Me parece más decente, si pateo mis pagos para el otro mes, reviso los precios en RyanAir de Madrid a París, caro, pero no imposible.

— God bless RyanAir!

Decisiones grandes necesitan comunicarse, así que agarro el celular y le escribo al homo de nuevo.

— ¡Loquitaaaa me voy a París!

— ¡Pero si tú odias ese lugar huevas! — tiene razón, soy bastante vocal respecto a ello.

— Si pero, ella quiere ir, ¡además sería paja!

— ¿Ella te dijo eso? ¿O ella mencionó eso? ¡Ya te conozco huevón! Seguro lo dijo de pasada y ya estás haciendo huevadas otra vez.

— ¡Estoy loco viejo, no me importa naaaaaaada!

— Bueno, bueno, y ¿Cuál es tu itinerario? ¿Dónde van a dormir?

— Lima a Madrid, luego RyanAir a París, voy a buscar AirBnb, o sino un Ibis Budget, todo está planeadoooooooo.

— ¡Estás loco huevón! ¿Por qué no directo?

— Están regresando gente los Franchutes, además si hacemos algunas horas de escala podemos comer ramen en Madrid, ¡hay un local buenazo!

— ¡Toda la vida con esa huevada del ramen! Te encanta el huevo duro que viene con el ramen, ¿No? admítelo loquitaaaaaaa

— Qué estarás hablando unisex, ya te jodo luego, se me están acumulando los mensajes en Slack.

( 3 de Febrero )

— Si, claro, ha pasado tiempo, ¿no?, necesito que me ayudes de nuevo. He encontrado esto en internet, ¿Puedes hacer uno igual? — le envío la imagen sacada de google, no sé si es difícil, pero espero que si.

— A ver... — veo que abre la foto — si claro, no veo problema, me va a tomar un poco, iré comprando la lana ahora, ¿el bigote es de dos colores?

— Si así lo usa el tipo, creo que tiene vitiligo, como Michael Jackson, ¿solo que a él le dio en el bigote? — entiendo lo estúpido de la respuesta — jajajaja, no sé, fácil se lo pinta con tempera.

— Dice "Say no more" ¿No?

— Sip, es su frase celebre, y ahora hablando de temas interesantes, ¿Cuánto es por la gracia?

La veo escribir sin enviar por un buen rato y entiendo que barato no va a ser, lo que no entiendo es por qué duda. ¿Me estará teniendo pena?

— Uhmmm 600 ¿está bien?, yapéame el adelanto, tienes mi número.

No, no me estaba teniendo pena.

— Más caro que la vez pasada, bueno dale, avísame apenas tengas un avance.

Resuelto el tema del primer regalo, tomo otro sorbo de café, está caliente, es diferente, el café pasado no me es un ritual aún, pero creo que podría acostumbrarme, un purista probablemente me apedrearía, cada vez le echo más canela al café.

Me llevo ese vaso de canela con café al taller, estoy pensando en lo siguiente, la música cambia, incluso en otro idioma encuentro la letra en mi mente fushigi anata to, iru to naze es bonito, nostálgico ¿por qué cuando estoy contigo?, esa es la pregunta que me aguanto a escribir corriendo, no solo la pregunta, la continuación toki ga yasashiku nagareru no si, esa es la parte el tiempo transcurre con tanta dulzura, cada vez me voy volviendo más cursi.

— ¿Cómo te sientes cuando te digo que me gustas? ¿Que me encantas?

Entro a Facebook Messenger, busco "Hirono Popmart" no veo resultados, abren mi puerta, escucho trotes, Json viene ladrando, es un Schnauzer nervioso y más bullicioso que otros perros, no entiendo de donde saca tanto volumen, se acerca a que le acaricie la cabeza, Lomo y Ajax están subidos en mi sillón y ¡maldita sea! te veo nuevamente, con los perros encima, riéndote, acariciándolos, quisiera arrodillarme a acariciarte la frente mientras te ríes.

Me despiertan.

— ¡Hey baboso! ¿Vas a estar más tarde? — me dice mi hermana — ¡vamos a tomarnos unas cervezas!

— Claro, normal, ¿Viene tu flaco? — me cae muy bien.

— Sí, sí, me llevo a los perros.

Los llama y se van con ella ¡son unos ingratos!, me dejan a solas, veo el sofá y ya no hay nadie, bueno, hay que llenarlo, no tiene mucho sentido dudar más, busco un número y llamo.

— Hola, soy el de hace un rato en Instagram, sí, sí, quiero la colección de Hirono basados en El Principito. ¿Los tiene?

— Están en camino, lo he publicado en mis historias.

Parece que estoy de suerte, es demasiado fácil.

— ¡Perfecto! Sácalo de tus historias, son míos ahora, ¿Cuánto sale?

— Son 12, a 120 cada uno, pero te los puedo dejar a 960 por llevarlos todos.

Bueno, fácil si tienes plata, pero al menos los encontré inmediatamente. Esto me evita correr por ellos por todos lados.

— ¡Genial! Avísame cuando los tengas para pagarte.

— Debe separarlos joven, nada me asegura que los compre.

Tampoco nada me aseguraba que me los entregues, pero si no los separo yo, lo hará otro loco, estas cosas parecen ser demasiado populares.

— Ok, ok, este es mi número, escríbeme por Whatsapp, ¿Con cuánto los separo?

— Con 200.

— Ok espero tu mensaje.

Me pregunto que pensarían mis patas si me ven haciendo esto, probablemente se burlarían de tal manera que no podría salir de casa durante por lo menos los siguientes dos años. Pero más importante, ¿que diría mi yo de hace unos meses de todo esto?, probablemente sería el peor de todos, cómo has cambiado pelona.

Me siento a avanzar, los chilenos están esperando que les muestre el POC, no es bueno dejar esperando a mis financistas.

Suena mi celular, es el timbre que le puse, lo levanto y veo su foto en mi fondo de pantalla, sonrío, su respuesta es un audio, se que sonreiré más.

— Pues, me da vergüenza, no sé como actuar, pero me gusta, me gusta mucho.

El tiempo transcurre con tanta dulzura.

( 4 de Febrero )

Busco algún poema para leerle, mientras espero mi ensalada de frutas, mi favorito no tiene sentido en nuestra situación "Sabiendo que el placer es ese esclavo innoble, que acepta las monedas falsas, las circula sonriendo".

— No, carajo ¡qué deprimente! — pero profundo — ¡pero deprimente putamadre!

Otra vez mi playlist me salva, The Ronettes cantando "And if I had the chance I'd never let you go", me hace pensar que siempre tuve el poema en la mente.

Some prophets say the world is gonna end tomorrow But others say we've got a week or two

Es perfecto, Maya Angelou y puedo terminar diciéndole Come. And be my baby cada vez más cursi. Te veo lanzarte a mí, nos abrazamos a la orilla del Sena, en el puente donde ponen los candados, me pierdo en tu cabello.

— Joven, ¿Le pongo mango a su ensalada?

— ¡Sí claro! ¿tiene sandía?

— ¡Claro Joven!

Voy a llamar al de los Hirono, quiero saber si ya le están llegando, comienzo a marcar el número, me entregan la ensalada.

— Casera, ¿puede echarle un poco de canela?

( 6 de Febrero )

La tetera silba como silbaría un albañil si te viera pasar. Yo por supuesto soy menos atractivo, pero igual la tetera no distingue. Apago la cocina y me voy por las tostadas y el queso, debo empezar por algún lado con mis pendientes, pero la verdad no tengo ganas, así que lo dejo a la suerte, lo primero que encuentre en cursor será lo que avance.

Me siento y pongo mi lista de salsa nostálgica, "pasan los días y tú, te vuelves más importante" escucho el diagnóstico de Eddie Santiago, le echo leche y café a la taza, me he quedado sin canela molida, pero buscando en la cocina del primer piso encontré esas como cascaritas de canela, tendrá que funcionar, le pongo un pedazo a la taza, agarro la tetera por el asa y me quemo, busco un trapo, me envuelvo la mano y vierto agua en la taza, está muy caliente, ese calor me agrada, el olor a canela y café.

Porque nadie mejor que tú

Y nadie mejor que yo para procrastinar, abro cursor y el elegido es empresas base host en Angular 5 que debe mostrar MFE con Angular 17 para arriba. Qué aburrido, debe ser por eso que cuando me preguntas qué hago en mi trabajo, solo te digo "páginas web", además es cierto, en cierto modo, en un modo que ninguno de mis colegas aceptaría.

Por mí, que se jodan, y si hay quejas, que alguno me dé una definición simple para lo que hago, sin humo.

Entro a la web de LATAM y busco el vuelo adecuado a España, el horario adecuado, ida y vuelta, lo más temprano posible, "Y planear el momento, como un loco viajar" me dice Edgar Joel por los HomePods, si queremos llegar bien el sábado debemos salir el miércoles, estaríamos regresando el lunes, carga la búsqueda.

Los pasajes son un hi5, en la cara, con las dos manos, con un ladrillo en cada mano.

— ¡Al diablo! en peores cosas he gastado dinero.

Comienzo a seguir el flujo de compra, elijo un asiento pegado a la ventana para ella, solo una maleta chica para traer algún recuerdo, llevamos ropa en las mochilas. Debemos llevar su cámara de rollo, pero no hay problema, la llevo colgada en los vuelos.

Datos de los pasajeros, aquí me detengo, aún necesito más datos, es hora de pedirle su número de DNI y de decirle lo que vamos a hacer. Sería mejor hacerlo en persona, pero ya no hay tiempo, y no sé si aún haya pasajes si espero.

Pero hubiera sido bonito decirle en persona, verla avergonzarse, emocionarse.

Suena el timbre del Slack es Pedro.

— Oe, el gordo te etiquetó hace rato, ¡contesta!

— Que se vaya bien a la mierda, estoy ocupado comprando pasajes.

— ¡Espera! ¿Aún estás con eso? anda contéstale, te llamo.

Reviso los mensajes, veo que me han etiquetado en varios threads, encuentro el que me dijo Pedro, es una estupidez acerca de aprobar unos PR para publicación, entro al link, estampo un LGTM y los apruebo sin revisarlos, solo pongo un emoji de reacción para que sepa que ya lo hice. Empieza a sonar mi teléfono, sé que es mi conciencia y tengo la tentación de dejar el fono tirado, pero finalmente contesto.

— ¿Qué estás haciendo huevón?

— Respondiendo al gordo, espeso de mierda, ¿para qué necesito aprobar eso yo?

— No cojudo, no, ¿qué es eso de pasajes?, ¿no estarás pensando en serio hacer esa huevada de ir a París?, ¿no?

— ¡Claro que sí! Justo iba a decirle a ella y pedirle su número de DNI para el formulario de los pasajes antes de que suban más.

— Espera, espera, ¿ella no sabe aún?

— Claro que no, es una sorpresa romántica chivito, ¿cómo iba a decirle sin saber que todo estaría bien? pero viendo los números todo cuadra.

— Para eso sí tienes plata ¿no? pero para pagarme nada — se ríe — pero ¿Qué te hace pensar que va a decir que sí? ¿Cuándo se irían de Lima?

— ¡Pero claro que va a querer! ¿Quién no querría? — me sorprende la pregunta y la duda — saldríamos el miércoles temprano, regresamos el lunes.

— ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? ¡son seis días! — empiezo a entender algo — ¿Ella no tiene vida? ¿No trabaja? ¿Su familia sabe que tiene flaco? ¿No le van a decir nada de que se vaya seis días de gira a París? ¿Quién hace eso en el primer catorce? ¡Van a pensar que tiene un sugar!

— Ella trabaja remoto como yo, podría pedir permiso, ¿avanzar de noche quizá? — mis propias palabras no me convencen — pero su familia, tienes razón en eso, pero yo voy en serio con ella, es lo que quiero demostrarle.

— ¿Cómo le vas a exigir que haga lo mismo que tú? ¡tú eres un masoquista! ¿Tú crees que a su familia le importa que vayas en serio? ¡lo único que van a ver ellos es que te la llevas a diferentes hoteles por casi una semana! Y ella, ¿si en vez de emocionarse se asusta de que hagas esto sin tomarla en cuenta? ¡se va a asustar huevón!

Un escalofrío recorre mi cuerpo, la pestaña abierta es una acusación de mi exceso de optimismo, la cierro, y me quedo mirando al techo, entiendo que este es un salto de fe que aún no puedo pedirle que haga conmigo. Comienza a sonar Manolito Simonet en el parlante.

"Todavía" fue la respuesta cuando me dijiste...

Pero todavía no es nunca, París tendrá su momento, lo sé.

— ¿Sigues ahí cabrito?

— Seeeee, voy a buscar un AirBnb y hacer unas reservas para el 14.

— Y ¿Qué te hace pensar que va a querer ir a un AirBnb con...?

— Oe, oe, ¿puedes chupármela? — nos reímos los dos — pero primero lávate la boca ¿ok?

Colgamos, pienso en el lugar más romántico posible, un lugar al que no haya llevado a nadie en una cita, 7 me viene a la mente, caleta, con la puerta escondida, oscuro, pastas, además me encanta su atún curado al soplete.

Luego podríamos ir a un bar, pero ¿Cuál?, me debato entre Lady Bee y Cordial, me decido por Cordial, Lady Bee es un bar juguetón, con tragos a base de miel, quiero algo más romántico, Cordial es vinos, y podemos bajar a la bodega y comprar una botella para tomar juntos.

Abro la app de AirBnb, debo buscar un lugar con aire acondicionado, este año hace más calor que otros, no quiero sudar, me quedo buscando un aire acondicionado por San Isidro.

( 7 de Febrero )

Hoy soñé que éramos dos nutrias agarradas de la mano en el mar, durmiendo, abría mis ojos entre sueños y te veía flotando, pero eras una nutria, igual sabía que eras tú, o de repente ya te fui infiel en sueños. Veo mis notificaciones por primera vez en el día, tengo mensajes tuyos, pero este me sorprende:

— ¡Y siiii claro que te tomaré de la mano mientras dormimos como si fuéramos dos nutrias jajaja!

Es en respuesta de un audio que no recuerdo haber mandado. Lo escucho y soy claramente yo dando palta y hablando de nutrias, ni siquiera me entiendo, pero tú sabes traducirme.

Ahora soy un sonámbulo del whatsapp.

He estado tomando demasiado café así que hoy tomaré cebada, además estrenaré mi nuevo dispensador de canela, no sabía pero ayuda a bajar de peso, para variar tostadas con queso y unas fresas, después de todo es sábado. Aún es muy temprano para que estés despierta, pero igual quiero cumplir mi ritual de hoy, ya tengo lista la canción.

Cierro mi puerta con llave, pongo la canción, esperando una vez más que me perdones por hacerte pasar por esto, empiezo a grabar.

— "Viviré en tu recuerdo, como un simple aguacero, de estrellitas y duendes..."

Veo que ya aceptaron los del AirBnb, al final he separado el trece y el catorce, por si necesite alistar cosas antes, por las fotos veo que el dormitorio está en un cuarto propio y no parece un loft, así no habrán confusiones, ni pensará que estoy queriendo pasarme de vivo.

Ahora tengo otro problema, pensaba comprarle una joya en París, no un anillo, pero algo que pudiera llevar con ella siempre. Se que le gustan los ciervos, los cisnes, podría ser también una nutria o pingüinos, pero no estoy seguro de cual de esos motivos pueda existir realmente al menos de buena calidad o que lo tengan listo, una búsqueda rápida en Ilaria no me da resultados adecuados, en Aldo & Co. tampoco, ni Murguía, una búsqueda en Marketplace me muestra algunos que no le pondría ni a Lomito — ¡Sorry Lomo! — así que es mejor ir y buscar personalmente.

Sinceramente el café es superior al Eco, pero la diferencia es mínima gracias a la canela, termino lo que queda del desayuno y pido un taxi, el más rápido llega en 8 minutos, dejo el celular en mi cama y voy a buscar un abrigo, nos vamos al Jockey.

Me descuido un segundo y regreso a ver que hay mensajes nuevos en whatsapp, uno tuyo, y uno del grupo de mi familia.

— ¡Qué linda voz!

— Awwww me encanta como me mientes para hacerme sentir feliz ^^

— Jajaja, nooooo!!

Conversamos un momento sobre películas, viste Sinners y te encantó, yo me quedaría escuchándote hablar de cine, incluso si fuera cine peruano. Cuando me doy cuenta, el taxi lleva cuatro minutos esperándome y el chofer me ha mandado cinco mensajes, le contesto que estoy bajando, agarro cualquier casaca y me voy corriendo.

Me gusta el Jockey Plaza el olor a nuevo, la cantidad de opciones, me gusta ver ropa y pensar en como te verías con ella puesta. Paso por Cinnabon y el aroma me hace comprar un rollo, se que es pésimo para mi salud, pero me hace sentirme más cerca por un momento.

Paso por Pandora, pero no quiero algo tan comercial, recuerdo que en el segundo piso hay un local de Swarovski, subo y me recibe una flaca que totalmente piensa que estoy de sapo, eso me ofende completamente, pero quizá también es una estrategia de venta.

Comienzo a preguntar precios, solo por curiosidad, y luego pregunto.

— ¿Tendrán algo con motivos de ciervo, de cisne o una cámara?

— ¡Claro! Venga por aquí por favor.

Me muestra un cisne de cristal negro, me parece hermoso, lo toco y es frío al tacto, refleja la luz, lo cual lo hace ver algo más colorido, no es que lo necesite, pero me sorprende lo mucho que me atraen esas luces, las he visto antes.

— Me lo llevo, pago con tarjeta de débito.

— ¡Claro! Dame un momento.

— Por favor, quiten toda indicación de precio.

Espero mientras me piden mis datos, las veo reproducir la ceremonia del empaque, el lazo, la bolsa azul oscuro, la segunda bolsa, imagino que para que todos vean que compré ahí. Me acercan el POS y pago, prefiero no ver el precio.

Salgo del local y unas vendedoras de perfume ven el bolso e intentan jalarme, no quiero interrupciones ahora mismo, así que escondo el bolso de la tienda en mi morral. Sigo caminando y saco mi celular para escribirte.

— ¿Sabes cómo mis ojos son rojos? medio apagados, pero los tuyos son distintos, me encantan, me he dado cuenta de que son como cristales, y reflejan así, la luz, ¿no?, no siento que me reflejen a mí, pero es quizá porque me deslumbras. Te Quiero.

( 8 de Febrero )

Huele a madera quemándose, me encanta ese aroma, el viento y el pasto, me recuerda las parrilladas que hacíamos en el campo, las fiestas patronales, la celebración de San Pedro en el mercado, yo sentado de noche bajo el estrado, tomándome una gaseosa mientras la gente bailaba, malta Sansón, cerveza Danker, las luces del toro loco, el sonido de los grupos vernaculares.

Solo que ya no soy niño y hace mucho que no veo una fiesta patronal.

Ahora mi diversión se compone de burdas imitaciones de mi niñez, tonos que quieren parecer fiestas patronales, grupos de electropical que imitan a Juaneco, a Los Mirlos, parrilladas en azoteas, bares que se llaman Carnaval, maneras complicadas de invocar la nostalgia.

En cambio, últimamente estoy descubriendo una felicidad sin complicaciones, en las cosas que solo aparecen, en un poco de canela en mi café, en la voz que me espera al despertar, el brillo de unos ojos, la imagen de una cabellera al viento.

Me siento en la mecedora, Ajax, Lomo y Json están corriendo cerca a la piscina, los veo jugar, empiezo a mecerme despacio, la mirada en las ramas del árbol, la luz traspasa entre ellas e ilumina la mesa, se mecen al viento, calma, las hojas son como tu cabello. Suena mi celular, es un mensaje de whatsapp, se que es tuyo, es la tonada que escogí para nuestro chat.

— Holaaaa!! Siento avisarte tan tarde, pero había olvidado por completo que el 14 tendremos misa por mi abuela. Siempre es de noche y sería súper raro que me escape a verte justo terminando.

La mecedora se detiene y una nube tapa el sol, es extraño, bajo la mirada y encuentro en el suelo hojas caídas, secas, por un momento el aroma de la madera quemándose se me atora en la garganta como la pitada de mi primer cigarro.

— ¡Oh! Ok, entiendo

No menciono las reservas, ni los preparativos.

— Pero creo que podríamos vernos mejor más temprano? No seeeee, a qué hora crees?

Las nubes se disipan y vuelve a ser un día soleado frente a la piscina, viene Json y me ladra, le acaricio la cabeza y mueve la cola mientras contesto.

— ¡Claro! Te parece a las 11? Podríamos estar juntos hasta las 4 e ir a un café para que puedas regresar a casa tranquila. Además quería preguntarte algo.

— Siiii! Me parece que está bien, pero, qué me quieres preguntaaar?

— Osea mira, me regalaste un juego bonito y me da curiosidad jugarlo, entonces pensaba que quizá vamos a algún lugar donde jugar tranquilos y luego a un café así chvr.

— Siii podría ser!

Me paro, dejo el celular en la mesa, hace calor, corro a la piscina y salto.

( 9 de Febrero )

— No hacemos reservas joven, atendemos por orden de llegada, pero si llega temprano si conseguirá una mesa. Probablemente.

Estos muchachos de Alanya creen que mi día 14 va a consistir en irme a pudrir haciendo cola para agarrar una de sus mesas, lo cual me parece ridículo. Pero claro, también es ridículo que piense que puedo separar reserva el nueve de Febrero para el catorce en la cafetería de moda en Lima, así que entre ridículos nos entenderemos.

— Voy a recoger a mi pareja del aeropuerto, y luego debemos correr a otro lado, el tiempo que tenemos es justo, quizá habría algo que podría hacerse para poder separar una mesa ¿No?

— No joven, no solemos hacer separaciones y el 14 es un día ocupado, quizá podría hacer un esfuerzo en llegar temprano, o pueda enviar a alguien a esperar por usted. Aunque eso no asegura que cuando llegue haya una mesa.

Voy sopesando mis opciones mientras pienso que sí, que los de Alanya acaban de pedirme que haga un esfuerzo por adelantar el aterrizaje de un avión, es impresionante. Los de Napoleón son aún peores con lo de las reservas, Ondo es un lugarcito chiquito, Ana Avellana está cerrado, Ancestral es un jardín bonito pero los postres no son tan ricos. Podría comprar los postres y llevarlos al AirBnb, pero ¿Y el café?, yo aún no sé preparar café de manera adecuada.

Además el lugar no tiene cafetera seguro.

— Señorita, ¿quizá podría separar el consumo por adelantado? — hago un último intento, medio desesperado — incluso si no llego, no perderían nada.

Un pequeño silencio me da esperanzas.

— Pero usted aún no sabe que va a consumir joven.

— No, pero sé que menos de doscientos no va a ser — puedo sentirla sopesar si le conviene o no — además puedo agregar la propina por adelantado también.

— Voy a conversar con la encargada, espéreme un momento.

Debo cancelar la reserva en 7, y también la de cordial, pero igual quiero vino, es necesario, así que iré de todos modos a Cordial esta noche, además me gusta mucho ir a su bodega.

— ¿Aló? joven, me dice la administradora que podríamos hacer una excepción por esta vez. En un segundo lo enviamos por Whatsapp el número al cual yapear.

— ¡Genial! Muchas gracias.

Lo contrario a un pequeño dolor se siente en mi pecho por un momento, no tengo las palabras para describirlo en sí, pero recuerdo que dije mi pareja y la sensación regresa. La lista de pequeños pasos ordenados, tickets resueltos, cada push exitoso camino al deploy, en cada mensaje solo dejo "cambios", pero ¿a quién estoy cambiando, o qué?, la respuesta sincera es a mí mismo, ¿me diagnostico solo? por supuesto, una vida de sobrepensar.

Un mensaje nuevo llega a mí celular.

— ¡Hola joven! Llegó nuestro viajero con los Hirono.

— ¡Excelente! Te veo esta tarde para la entrega.

Otro push exitoso.

— Hay un problema, aduana ha retenido el paquete, parece que el viajero trajo demasiadas cosas.

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— ¿Cómo? ¿Qué significa eso? ¿Cuándo los tendrías?

— Con la aduana es complicado saber, pero lo más probable es que sea la próxima semana joven — tragué saliva — no es mi culpa, esas cosas pasan.

No a mí.

— Entiendo, mi reserva esta hecha, voy a evaluar la próxima semana.

Inmediatamente marqué otro número, timbró unas cuatro veces, no hubo respuesta, insistí, contestador nuevamente, comencé a darle vueltas al dispensador de canela, me alivia no oler tostadas, intento una tercera vez, por fin contesta.

— ¿Aló? ¡Hola! estoy avanzando con tu pedido.

La palabra avanzando no me gusta, así que decido aceitar las cosas.

— ¡Hola! ¿Cómo estás? ¿Tienes una fecha de entrega?

— Bien, bien, si, creo que el viernes te lo tengo listo.

No me gusta la fecha, si algo sale mal no tendría tiempo de correcciones.

— ¿Crees que puedas tenerlo para pasado mañana?

— ¿Pasado mañana? no creo, aún falta, tendría que amanecerme y con suerte eso ayudaría, pero tengo otros pedidos.

— Te pagaré trescientos más.

Un pequeño silencio, casi puedo escucharla pensar.

— Está bien, te lo entrego pasado mañana, pero que sean trescientos cincuenta.

— Ok.

Corto, entro a Meitre y cancelo la reserva en 7, debo ir a Cordial pronto, necesito un vino, uno especial, además me merezco un trago. Pero hasta entonces, abro Facebook Marketplace y empiezo a buscar "Hirono colección", no tengo esperanzas, pero tampoco salida.

( 11 de Febrero )

Cargando mi amigurumi en una bolsa plástica, me encuentra una garúa de verano, los colores más vivos, Barranco siempre tiene ese aire de haber explotado hace poco, pero haber sido inmediatamente poblado por gente sin idea de la tragedia. El local de Cordial de noche se ve más acogedor, las luces, las mesas de madera, me hablan de una vida alternativa, pero me veo sentado solo.

Paso.

Me llevan la bodega del sótano, incluso las paredes de la escalera están llenas de botellas, yo soy un gran conocedor, obviamente, vino blanco con pescado, vino tinto con carne, enciclopédico, entonces mi pregunta tiene sentido.

— Osea, un vino dulce y tinto, pero bueno ¿No? nada corriente.

— Que específico amigo...

— ¡Sí! ¡Llevé un curso de cata! — Le sonrío cachaciento.

— ¿No habrá sido de kata? Esa del karate — me devuelve la sonrisa.

— Ya, ya, no te pases de vivo y véndeme un vino antes de que me vaya a Tottus a comprarlo, además a mí me gusta el kung fu.

— Tranquilo Bruce — ambos sonreímos esta vez — creo que tengo justo lo que necesita un conocedor como tú.

— ¿Ah sí? A ver

Agarró una botella mediana que tenía inclinada en una de las paredes, etiqueta grande. Parece un vino caro, pero bueno, ¿Quién decidió venir a comprar aquí?

Le Origini Amarone della Valpolicella a solo 380 solcitos amigo, vino dulce pero maduro, con toques de frutas y chocolate, debes acompañarlo con queso.

— Por ese precio debe tener toques de Baco mínimo — se ríe, me río — al menos me harás probar, para conocer el sabor ¿No? para decidirme.

— El dulce sabor de un lapazo vas a conocer como sigas con esos chistes. ¿Cuándo te he engañado hermanito?

( 12 de Febrero )

Llego a la feria de juguetes en Grau, me esperaba algo distinto, pero son tipos con plásticos en el suelo atrás del grifo que queda entre Grau y la Vía Expresa, el lugar es peligroso y veo varios choros evidentes esperando un descuido.

— Amigo, ¿De casualidad tendrás Hirono? por colección.

— Huy bro, eso es complicado, esas cosas vuelan más rápido que los Labubu, y no son muchos los que traen.

A este paso no voy a encontrarlos probablemente, nadie los tiene en Marketplace, ni en Mercado Libre, y debo buscar una tabla de quesos también, ya tengo los chocolates. Abro Instagram, busco tablas de queso y encuentro varias páginas, les dejo mensajes, espero que me contesten, espero que todo salga bien.

Siento que estoy atrapado en un cuarto lleno de puertas, y tengo todas las llaves en mis manos, pero ninguna es la que me gusta.

( 13 de Febrero )

— ¿Cómo es que no tienes carro huevas?

Pedro llegó a recogerme, tiene un carro chinísimo y práctico, si no es a gas es probablemente porque no lo permite el modelo.

— No sé manejar.

Manejar y tener un carro es una invitación a un accidente con la cantidad de horas de sueño que tenga usualmente. Además es probable que si aprendiera a manejar buscara el iPhone de los carros, manejar un Camaro en Lima no solo es huachafo, es estúpido.

— Bueno, sí, debí suponerlo, manejar es cosa de hombres, y tú...

— Y yo soy tu marido, ahora vamos primero al Centro Comercial, necesito comprar ropa primero.

— ¿Vas a comprar otro conjunto de jean con polo negro oversized?

— Dos para ser exactos.

— ¿Por quéééé? — vi en su rostro que realmente estaba confundido — ¿Te crees Steve Jobs o algo así? y por qué comprar ropa nueva si ni siquiera se va a dar cuenta si es nueva o no, toda la vida te vistes como para un funeral.

— La ropa nueva huele bien, todo lo nuevo hele bien.

— ¡Échate perfume cojudo! Cómo te gusta desperdiciar dinero la verdad, ni siquiera voy a preguntar cuánto vas gastando en esto.

— Haces bien, si me quisieras empezar a controlar los gastos te pediría el divorcio, y luego no tendrías marido que te mantenga.

— Carajo ¡estás sentado en mi carro!

— Eres bien audaz para llamar a este Hot Wheels un carro la verdad.

Entramos a la cochera del Centro Comercial y buscamos un espacio. Vemos uno libre e intentamos estacionar, pero se nos adelanta otro auto.

— ¡Veste conchasumare!

Le tocamos el claxon, pero se baja del carro, es una flaca que se pone unos lentes negros enormes y procede a ignorarnos, bajamos un nivel más y encontramos un espacio, estacionamos y salimos rumbo al ascensor.

— Si esa flaca que nos ganó el espacio supiera cuánto ganamos, no nos habría ignorado.

— Bueno, seguro vio tu carro y pensó que ganabas el sueldo mínimo. No la culpo.

— Jajajaja, ¡carajo! no es mi culpa que no sepas ahorrar.

Llegamos al primer piso y salimos, al frente del ascensor está Falabella, me pregunto cuánto habrán pagado por el espacio.

— Bueno, ya puedes entrar a comprar lo de siempre, ya deben hasta conocerte las flacas de ahí, ¿pasan la ropa por la lectora de código de barras? ¿o ya saben cuánto sale de antemano?

— La ropa cambia de precio, ¿sabías?

Compro dos pares de pantalones, dos polos, medias y boxers, todo negro, aún no necesito comprar otra correa, pero estoy bajando de peso, la canela está funcionando.

— ¿No te digo? Ya, ya vaya a pagar, encima dos pares de cada uno.

No digo nada, porque tiene razón, pero dos pares son necesarios, uno para llegar y otro para cambiarme antes de salir a buscarla.

— ¿Has desayunado marica? — Pedro no es precisamente la persona más madrugadora, y además quiero un jugo.

— No, nada, pensaba comprar Quaker y pan con algo de camino, ¿Por?

— Vamos a tomar un jugo, aquí venden.

— Naaaa, mejor un café en el Starbucks, para estar despierto al volante.

– Paaaaaala, que nena delicada eres, ¿No quieres también pastelito?

— ¡Ayyyy quiero un juguito de frutaaaaaaa! encima tienes la concha de hablar...

Pedimos dos latte, al final de todos modos algo debíamos desayunar. Cafés en mano salimos a buscar el ascensor para seguir nuestro itinerario. Observo las tiendas, los nombres.

— ¡Mira marica, esa tienda se llama Koko Station! ¿Te acuerdas de Coco?

— ¡Claro pues! ¡Al que botaron por bajarse porno con la VPN del cliente!

Nos reímos, pero era cierto, me pregunto que lo habrá llevado a cometer esa estupidez, torrentear porno de todas las cosas posibles.

— ¡Hey mira, tienen mangas! ¿Serán reales?

— Bueno, no pueden vender fotocopias en un centro comercial, esta es gente que paga impuestos, además en Íbero también tienen — le contesto.

— ¡Mira, mira, tienen Hunter x Hunter! ¡Vamos a ver un toque!

Entramos y comienzo a moverme por la tienda como un animal enjaulado, no veo la hora de irnos a cumplir el resto de mi lista. La tienda es bonita, no voy a mentir, tiene figuras por todos lados y productos coreanos, incluso tienen ramen instantáneo y lo que parece ser una máquina para prepararlo ahí mismo.

En las vitrinas figuras de Labubu y Sylvanian, en el estante más bajo tres Hirono me miran a la cara, la mañana es lo que es, el tiempo que falta hasta mañana, como en Motoratones parece que has cruzado la meta, pero en verdad la meta está más allá.

Saco mi celular del bolsillo, busco su conversación, escribo.

— ¿Sabes cómo suelo evitar decir algo para anular mufa? las palabras tienen un poder escondido, es por eso que escribo, sé que rompo mis supersticiones con esto, pero la verdad, el tiempo hasta mañana se me hace eterno, estoy ansioso, nervioso, supersticioso, con una botellita de agua de azahar, por que desde la última vez que te vi, me ha dado dengue de tu presencia. Y esta abstinencia de ti es lo más dulce que he sentido en mi vida, es como vivir los dos en un libro, es probablemente el motivo por el que empecé a escribir, para tener las palabras adecuadas que decirte cuando llegaras a mí. Así que, ¿Me dejas hacerte feliz? se que seremos felices. ¡Anulo mufa!

— ¡Chotto matte!

Regreso al estante y veo los tres Hirono, ¡claro carajo! me vieron de frente, ¿Qué estoy pensando?, los tres están relaciones, son parte de "The Other One" — Si, si, había investigado, no jodan — intento abrir la vitrina y está con llave, me acerco a una de las chicas que atiende.

— Amiga, disculpa, ¿tienes las otras figuras de esto?

— ¿Los Hirono? déjame preguntar, se que los teníamos, pero quizá no estén completos, y están abiertos ya.

— Eso no importa, mientras los tengan todos.

La chica se va a preguntar a la que parece ser la administradora, conversan un rato que me parece larguísimo.

— ¡Hey unisex mira! me compré cuatro de estos...

— ¡Ahora no mujer! parece que encontré lo que buscaba, están viendo si los tienen todos.

Decido acercarme, como si mi presencia fuera a causar que los tengan, me mira la administradora.

— Joven, tenemos casi todos, pero hay dos que están en otro local, si puede esperar media hora los tenemos todos.

— Ok, voy pagándotelos, media hora me dices, ¿no?

Siento que me he quitado un tapabocas, como si hubiera crecido unos centímetros. Vibra mi celular, te veo en mi pantalla de bloqueo, abro la conversación.

— No hay mufa que anular, no me pidas permiso, hazme feliz! Te quiero!!

Estrujo mis dedos para no lanzar un grito en el local.

— ¿Ya ves mariscal? si no te trae tu marido, cómo ibas a...

— Gracias bro.

Se acerca la flaca antes de que diga nada más, viene con la factura en la mano, se la recibo y me comenta:

— Joven, ya están sus figuras, se las pongo en una caja para que se las lleve.

Recibo los Hirono y nos vamos, tenemos aún que buscar la tabla de queso, el proveedor está por Chorrillos, pero es el único que encontré que pudiera entregarme hoy la tabla, el resto proponían entrega por delivery durante el mismo 14, ninguno de ajustaba al horario, y encima querían pago por adelantado.

— Oe Dextre, no sabía que te gustaba el fútbol americano.

– Qué estarás queriendo decir recontra boyager.

— Claro pues, me dicen que eres mariscal de campo, ¿Cierto?

— jajajaja, aquí el único mariscal eres tú, no se como pasaste de año nuevo sin que te hicieran ceviche.

— Recuérdame por que estamos viniendo a Mordor.

— Debo recoger la tabla de quesos para mañana, tengo un vino, de paso vamos a plaza vea, necesito comprar un vino barato de esos que tiene tapa en vez de corcho.

— Una tabla de quesos, ¿De esas con lacitos y en forma de corazón? jajajaja que homosexual eres, tu novio va a estar feliz.

— No tiene forma de corazón oe animal.

— ¡Que-da!

どんな やくそくも いらない
わたしたち おなじ
あしたを あるいて いけそう

( 14 de febrero )

Llegué a las 5 de la mañana, había demasiado por alistar, parecía ser uno de esos depas amplios pero largos, con un pasillo de entrada, el baño estaba antes de la cocina al final del pasillo, pero era amplio, excelente, luego estaba la cocina, con la refri, amplia también, y tenía dos puertas, una probablemente daba a la sala y la otra al cuarto, más que genial hasta el momento. Sin embargo al pasar la puerta de la izquierda me encuentro con que la sala y el dormitorio son un solo espacio, una especie de loft, y que el aire acondicionado estaba del lado de la cama.

— ¿Por qué mierda la cocina tiene dos puertas al mismo lugar???

No había nada que pudiera hacer a estas alturas, dejé las cosas en la mesa de la cocina y me puse a ordenar, todo en su debido espacio, a su debido tiempo.

La tabla de quesos (redonda), los chocolates, cuatro bebidas, agua mineral y el vino Amarone en botella de Tacama en la refri. No quería que ella llegue a encontrar chocolates derretidos, pero yo probablemente sí lo esté.

Los Hirono en la mesa de la sala, ordenados, en tres filas, junto al juego de cartas, las dos libretas y los dos lapiceros que había comprado, algunas de esas cartas te pedían escribir, las había barajeado, no quería saber cual saldría ni en que orden.

El amigurumi me miraba con su bigote bicolor, lo puse en la mesa de la cocina, para que fuera lo primero que viera al llegar. Las flores de crochet que compré en la estación La Cultura a una ambulante estarían regadas junto a la TV y al sillón.

La joya de cisne, escondida bajo el sillón, sería lo último en entregar, cuando se lo pidiera oficialmente.

Conecté el Apple TV a la televisión y puse la canción que quería cantarle al oído "Viernes 3AM" era su canción favorita, de su artista favorito.

Lista la mesa me tiré en la cama con el aire acondicionado dándome directo a esperar como el zorro del principito.

— ¡Buenos días!!!! Es súper temprano, pero la verdad me fue complicado dormir sabiendo que voy a verte hoy nuevamente. Todas las cosas bonitas del mundo se me vienen a la mente, pero a la vez se niegan a salir por mi boca o mis manos, me dicen que espere, que más tarde, espero poder transmitírtelas hoy, ¡espero todo vaya súper!

Esta vez la respuesta no demora, dejamos de hablar en diferido.

— Holii otra vez woow 🥹🤍 qué lindo todo lo que dices! Jajaja hay que esperar un poco más 🤣tan cierto.

Me quedo mirando reels de viajes, lugares para visitar. Lugares para poder imaginarnos juntos, para completar recuerdos que aún no suceden. Cerca de las diez otro mensaje.

— Ya estoy buscando taxi 🤍!!

Inmediatamente levanto la mochila y voy a ducharme, es posible que haya sudado ordenando, me cambio, me echo una colonia dulce, busco un taxi con aire acondicionado, agarro una de las botellas de agua mineral helada, y el taxi ya está llegando.

Llego a Plaza Vea y me paro bajo la corriente de aire en la puerta a esperar, me estrujo las manos, las pongo en mis bolsillos, las saco, sostengo cigarros imaginarios, me meto cinco chicles juntos a la boca, veo un taxi llegar e inmediatamente pido uno al AirBnb, yo ya sé que eres tú.

Te vi bajar del taxi y no supe cómo reaccionar, si escapar, correr a ti, cargarte, abrazarte y ya no soltarte más, asustarte de ese modo, asustar a todos, te vi y otra vez caí de rodillas, sin importarme nada, porque he pasado las dos semanas pasadas preparando el mundo para ti y nada de lo que pude prever me preparó para esto, ¿no te estaré soñando? ¿no estaré aún en la sala de operaciones imaginándote? ¿acaso te he importado desde mi sueño a la realidad?, pero estamos frente a frente y nos abrazamos, te toco y eres real, más real que yo ahora mismo, te huelo y eres más dulce que tus palabras, más dulce incluso que las mías, perfume barato que se gasta apenas lo atomizas.

— ¡Hola! Nuestro taxi llega en dos minutos — es lo único que se me ocurre decir.

— ¿Already? ¿Cómo supiste que era yo? ¿Y si no era?

— Es mi trabajo el saber siempre cuándo eres tú, y pienso cumplirlo, podría encontrarte en un concierto, y probablemente deba hacerlo si nos vamos a Lolla.

Llega el taxi y nos subimos, se me atora el abrigo en la puerta al cerrar, pero no hago nada por soltarlo, hay tantas cosas que quisiera hacer ahora que no sé por dónde empezar, pero de pronto no necesito decidir.

Siento tu mano en la mía, me aprietas fuerte, probablemente si te tomara el pulso, estaría acelerado.

Llegamos al AirBnb, entramos a la cocina, no digo nada de las dos puertas.

— ¿Quiéres una gaseosa, agua mineral?

— Agua mineral, ¡gracias!

— ¡Sip! ¡debes estar hidratada señorita!

— Me has dicho que eres inseguro y tal perooooo cuando nos vemos siento que eres más bien como dominante — se rió — y me encanta.

La sangre se me sube a la cara obviamente, por segunda vez siento el impulso de escapar corriendo, y al mismo tiempo el de cargarla.

— No estoy seguro de eso, pero ahora mismo no estoy seguro de nada.

— Es la primera vez que veo que te pones rojo, ¿Me quieres?

— ¡Claro que te quiero!

— ¿Seguro?

— ¡Claro!

— ¿Ya ves que si estás seguro de algo?

Nos reímos juntos y la presión en mis sienes desaparece. Te agarro de la mano y entramos a la sala, nos reciben los Hirono, el amigurumi, la TV prendida, los detalles, siento un apretón más fuerte de nuevo.

— En primer lugar, quiero decir que si bie hay una cama ahí, no fue planeado en ningún momento, en las fotos parecía estar en un cuarto aparte, y no es esa mi intención.

— ¿Cómoooooooo? ¿qué tipo de chica piensas que soy? — me dices y te ríes — ¡te has puesto todo rojo! estoy bromeando, sé que no lo has hecho a propósito, además ¿Quién pone dos puertas que dan al mismo lugar?

— Es estúpido, ¿no?

Esta vez soy yo el que aprieta tu mano fuerte, porque quiero decir algo cursi sin sentirme culpable, y el contacto contigo me hace sentir que tengo permiso para decir todo lo que no diría en ninguna otra circunstancia.

— He preparado algunas cosas, espero sean de tu agrado, espero no sean demasiado, pero la verdad, la verdad, quizá sí lo sean, no lo sé, pero es porque así de importante te has vuelto para mí, casi sin darme cuenta, y estoy un poco cansado de limitarme y medirme y pensar que tendría que ser más mesurado siempre, cuando en el fondo todo lo que quiero es demostrarte lo mucho que me encantas, lo mucho que me hace feliz tenerte en mi vida, y mostrarte aunque sea una parte chiquita del esfuerzo que pienso hacer por ti, todos los días de mi vida, mientras tú me quieras en ella.

— Esto debería ser demasiado, y solo tú lo has hecho para mí, no me asusta, siento que debería, pero no, nada me asusta contigo, no es fácil decir por qué, solo lo siento aquí dentro, siento que estoy segura contigo, en paz.

— ¿Quieres un quesito?

— ¿Puedo abrazarte?

— Nos abrazamos por diez minutos, en silencio, siento tu corazón, probablemente más sano que el mío, latiendo fuerte, te acaricio la espalda despacio, haces lo mismo, es tan dulce olerte y solo acariciarnos, como si estuviéramos consolándonos.

— ¿No vas a presentarme a nuestros hijos?

Y claro, todos los regalos en las mesa y alrededor, yo pensando en un cronograma de entregas y ceremonias, como en el colegio, pero las horas se confunden y se vuelve todo un solo acto, nadie ha cantado el himno nacional y ya estamos a punto de clausurar. Saco el amigurumi de su caja, se lo muestro.

— ¡Noooooooo!!! ¿Dónde conseguiste esto?

— Lo mandé a hacer, para ti, me dijiste que era tu favorito, quiero darte todas tus cosas favoritas.

— Tú eres mi favorito.

— Bueno, no es por cómo canto definitivamente — me río — a veces pienso ¿Cómo es posible que me soportes?

— Disfruto muuuuucho de oír tus audios, o de leer lo que escribes, es una manera hermosa de conocerte, las canciones que eliges, lo que escribes, todo me dice algo de ti, además sí me gusta cómo escribes. Deberías publicar algún día.

— Yo creo que estoy contento con que seas mi única fan en verdad.

Te agarro de la mano y te llevo a la mesa, te siento en el suelo, me siento del otro lado con el sillón dónde escondí el cisne detrás, en la mesa el juego, los Hirono, la tabla de queso.

— Bueno, ya los viste, no tengo por que esconderlos, la verdad tenía todo un plan para esto, pero creo que a estas alturas ya viste que como arquitecto estoy en la calle.

— ¡Son hermosos! ¿Me ayudas a abrirlos?

Rápidamente agarro los tres que ya estaban abiertos, te dejo los sellados y hago la finta de que los estoy abriendo, tu pareces sorprenderte con cada uno de ellos, yo, la verdad no siento que esté haciendo trampa. Verte feliz como una niña con juguetes nuevos es toda la felicidad que puedo desear.

— ¡Toma!

Me pones un que trozo de queso en la boca. Me encanta esta atención y la siento como algo que no quiero que termine, sin pensarlo cojo el cisne y te pongo la cajita por delante.

— Esto es algo pequeño, que quisiera que guardes para recordar este día, que lleves contigo si es posible.

— ¿Qué es? ¿Qué es?

Abres la cajita y te encuentras con el contenido mirándote, por un momento el reflejo de tus ojos es como un espejo del brillo del cisne. Enrojeces y te haces una bolita, sonríes, el tiempo se detiene y en ese momento, viendo esa sonrisa pienso — nunca me he enamorado antes, solos los dos, mirando la joya reflejar tus ojos me descubro enamorado por fin, cómo en los libros — el tiempo se reinicia.

— ¿Me la pones?

— ¡Sí, claro!

Levantas tu cabello y me regalas la visión de tu cuello, te acaricio mientras coloco la joya alrededor tuyo, hueles dulce, cómo a rollo de canela, y yo me muerdo los labios para evitar el impulso de darte un mordisco.

— Voy a traer el vino y jugamos un rato ¿está bien?

Regreso con la botella de Tacama, ya en la mesa estaban las dos copas, sirvo a cada uno un poco.

— ¡Espero que te guste el vino dulce y helado!, es de mi reserva personal.

— ¿Cómo adivinaste?

Llevo varios días queriendo probar este vino con curiosidad, pero no me había atrevido solo, es más dulce de lo que pensaba. Te veo tomar, poner cara sospechosa.

— Este vino está dulce, pero la etiqueta dice semiseco — me mira con los ojos entrecerrados.

— ¿Ese año tuvieron una muy buena cosecha? — nos reímos de mi dad joke, me miras con ojos traviesos.

— ¿Qué vino es?

— ¡Me atrapaste! es vino sureñito de Quilka, cuando termines de tomarlo vas a ver que la copa se queda morada.

Te ríes como no había visto a otras personas reírse, con los ojos acompañando la risa, brillan, aún estás roja, pero esta vez veo que me reflejas, que algo desde ti me mira directo y me atraviesa, me rindo ante esa mirada.

— Eres un tierno, incluso cuando mientes eres tan tierno.

Yo sé que usualmente eso es mentira, pero no puedo evitar sentirme especial contigo, especial en este espacio alrededor de nosotros, más aún que cuando salimos a algún lado.

— ¿Empezamos el juego entonces? – Me dices señalando las cartas.

— ¡Claro! Empieza tú

Te veo coger una carta y levantas los ojos, los veo sonreír, comienzo a reconocer tus gestos, sé que quieres sonreír, sé que has encontrado algo curioso.

— Dime algo bonito

— ¿Eso dice la tarjeta? ¿O eso quieres?

— Las dos cosas, ¿Por qué no? me leyó la mente esta tarjeta.

— ¡Eres la más bonita!

Te digo eso para comprar tiempo y medio en broma, porque no se me ocurre algo que esté a la altura de lo que quiero decir.

— ¿Es en serio? — me reclamas mientras te ríes, ya me conoces, sabes que no es lo que te voy a decir en serio, entonces cierro los ojos y te digo lo que realmente deseo.

— Nunca sé cómo empezar esto en verdad, solo recuerdo algo tuyo o leo algo tuyo y se me ocurre que voy asociando cosas, pero: En días como hoy tu centro de gravedad me atrae y orbito alrededor de ti en parábolas extrañas, y sin embargo, aun cuando más lejos, es tu influencia la que controla la marea de mi sangre, la que me hace latir despacio o fuerte, y yo, como el mar, me entrego completamente a ti sin manera de escapar, sin deseo de hacerlo.

Te veo y estás roja, hecha una bolita

— ¡Lloro! gracias a tiiii por ser así súper lindo, tierno, inteligente, curioso y seguiría — te ríes mientras agacho mi cabeza para que no me veas sonreír — la paso muy bien contigo y qué bueno que tenemos esta oportunidad de conocernos cada día un poquito más.

Cojo una carta para tener algo de que avergonzarte.

— ¿Te preocupa demasiado lo que piensen sobre ti?

Te pones a pensar, me gustaría saber que estás pensando, cuál es la respuesta a esa pregunta en tu mente.

— No lo que piensen los demás, osea, sí, vivimos en sociedad, pero no creo que de una impresión equivocada, más bien creo que es de otro modo, la gente espera de mí cosas algo que a veces no sé si puedo hacer y a veces eso me causa presión.

— ¿Crees que esté haciendo lo mismo contigo? No quiero que te sientas presionada, se que puedo ser un poco, ¿intenso es la palabra? ¿tal vez la manera en que expreso mi cariño hacia ti?

— ¡Ah no, eso nooooo! — te ríes de mis tonterías, creo — me encanta como te expresas, y no, jamás te diría algo sobre ello.

— Gracias por eso, tu respuesta me calma — te miro a los ojos — pero eso no te va a salvar de sacar una nueva tarjeta, ¡es tu turno!

— Si no tuvieras miedo ¿qué te gustaría hacer?

— ¡Piloto de avión! ya sabes que le temo a las alturas, pero siempre me hubiera gustado ser piloto si no tuviera ese miedo.

— ¿Me llevarías en tu avión?

— ¡Pero por supuesto! ¡para hacer todo el contrabando!

— ¿Cómo? ¿Perdónnnnnn?

Nos reímos juntos, es tan fácil reírnos así.

— ¿Del uno al diez, cuán importante soy yo para ti? ¿Por qué?

— No podría ponerle un número, pero cada vez eres más importante, hay momentos en los cuales veo algo y deseo hablarte de ello, entonces te envío audios, o te escribo, o pienso en ti por que leo algo que se parece a algo que me dijiste. ¿Eso es extrañarte, no es así? creo que cuando una persona empieza a extrañar a otra de la manera en que te extraño, es muy muy importante.

— Si, creo que lo es, es hermoso que me digas las cosas así, sabes que yo te quiero, y te extraño, todo el día, por eso te escribo tanto.

— ¿Cambiarías algo de mí? eso pregunta la tarjeta, y creo saber cual es la respuesta — me miras directo a los ojos — probablemente que te responda mas rápido, ¿No?

— No, la verdad no, yo no quiero cambiar quién eres, quiero que seas libre de hacer las cosas como te nacen, no me molesta encontrarme con tus mensajes en momentos inesperados, ni tampoco extrañarte durante el día, ya sabes, es como el zorro del principito esperando por la felicidad.

— A veces pienso en si estoy haciendo las cosas mal, o si tú debes recibir otro trato

Tus ojos brillosos me dicen que tú te preocupas por mí, de una manera en la que yo no observo, de una manera en la que yo mismo no hago a pesar de todas mis palabras.

— No, no lo haces, tú me comprendes, me validas, me premias con tus palabras, con tus audios, yo entiendo el tipo de persona que eres, y sé que tu manera de ver las cosas, más calmada, más pausada, es lo que deberían ser todas las cosas. No he sentido en todo este tiempo, que me digas algo por decir, que me digas algo por compromiso, eso es importante para mí.

Sonríes y entiendo que mi respuesta es la correcta, y pienso que siempre va a ser mi labor encontrar la respuesta correcta para poder cuidarte.

— Es mi turno, así que aquí voy: escoge a alguien y abrázala.

Nos paramos, y nos acercamos el uno al otro, te cojo de la cintura y te abrazo, me rodeas con tus brazos, nos quedamos quietos, quiero percibir tu aroma, sentir tu cabello en mi rostro, la textura de tu ropa que aún me impide tocar tu piel, pero es lo más cerca que puedo estar ahora mismo. Una vez más el tiempo parece detenerse y siento tus latidos en mi pecho, ¿sentirás tú los míos?, no lo sé, pero no hace falta estetoscopio para escucharlos. Nos separamos, pero aún te tengo de la cintura, nos quedamos mirándonos a los ojos, sé que algo debería pasar, pero no me atrevo, no me atrevo a equivocarme.

De pronto ya no tengo que atreverme, te veo acercarte y cierro los ojos, nos besamos por lo que parece ser una infinidad y a la vez muy poco tiempo. Sabes a canela y no quiero alejarme, tengo tentación de levantarte el cabello y besarte el cuello, pero me contengo, no hay nada más que pueda percibir o encontrar, o conocer en este momento que me distraiga de ti.

— Ya no tengo miedo de ti — te digo antes de volver a besarte, hay una mística para los besos, y yo soy muy torpe con ella en verdad, pero te siento aún más torpe que yo, y de pronto entiendo, no era torpeza, era desesperación, nos separamos a respirar.

— Nunca he tenido miedo de ti — me dices y te recuestas en mi pecho, siento tu cabello, puedo sentir cada hebra, cada pequeña parte de ti, en este momento es parte de mi cuerpo, te me pegas y meneas la cabeza como un gato.

— ¡Puedo sentir tus latidos! ¡pegada así a ti puedo escucharlos claramente!

— ¡Puedo sentirte ronronear como un gato!

Te acaricio la cara, es posible que haya algún truco en todo esto, pero realmente no me importa ahora mismo, todo es tan pleno que puedo dejar de ser yo por un momento y ser alguien más, alguien a quien no se le ocurre mirar a los dos lados en una pista de una sola vía, que no cancela los Uber si no tienen demasiadas carreras.

— Ahora que ya nos hemos besado, no tengo que pedirte que seas mi enamorada formalmente, ¿no?, osea lo iba a hacer con el colgante de cisne...

— El cual me encanta — me interrumpes — pero igual ¡quiero que me lo pidas bien! ¡y ahora mismo!

Bueno, el plan ha terminado de fallar de la forma más divertida, pero igual no tengo con que pedirte las cosas, así que me paro y recojo una de las flores de crochet que dejé por ahí. Te la entrego en las manos.

— ¿Cuánto te quiero? no es sencillo de explicar, porque mis días son más luminosos y hermosos contigo en ellos. Pero si tuviera que usar una medida, probablemente serían años luz, pero recorridos por un caracol. Lo más lejos posible, en el mayor tiempo posible. En esa medida, sería quizá hasta el centro del universo, big bang! ¿o Super Junior? no lo sé, a ti no te gusta el k‑pop tanto ¿supuestamente? pero bueno, por esa distancia más o menos vamos. Y obviamente es solo unidad de medida porque mi corazón corre hacia ti a la velocidad de un protón que va a dividir su respectivo uranio. No tengo más que palabras de amor para ti, que se me escapan como la baba se le escapa a los aliens de las películas, un amor así baboso y meloso te tengo. Y ese amor me hace escapar de mis boundaries, saltar cercas, pero no hacia afuera, sino hacia adentro, invadir tu espacio personal, y también me hace escapar de los límites de las palabras, y aunque esto suene terrorífico, tengo algo que necesito decirte al oído.

Te paras, y te me acercas, te cojo de la cintura y te atraigo con fuerza, y ¡es cierto! siento que te derrites como mantequilla, te gusta que sea dominante. Acerco mi boca a tu oído.

— Te amo, ¿te quedas conmigo para siempre?

— ¿Qué????

— Te amo, ¿te quedas conmigo para siempre?

— ¡Sí!

Te acaricio y nos besamos de nuevo, como un niño de secundaria, no quiero dejar de hacerlo, no quiero dejar de tocarte, no quiero dejar de olerte.

— ¿Sabes que podría comerme tu cabello en un plato de tallarines?

— ¡Pero si acabamos de comernos todo el queso!

— ¡No! no tengo hambre, me refiero a que... ven aquí...

He decidido que besarte es mi nueva actividad favorita, sentir la desesperación con la que lo haces, como si no supieras mucho, es bonito pensar que estamos descubriendo algo.

— Pero hablando de comida, ¿No tienes hambre? tenemos la reserva en Alanya a las tres, no quiero que te vayas famélica de aquí señorita.

— ¿Tenemos que ir? la verdad prefiero quedarme aquí hasta las cuatro.

— ¿Y por qué no hasta mañana?

— Porque tengo la misa, pero si no fuera así me quedaría, solo por oírte al despertar, ¡me encanta tu voz así recién despertado!

Yo he escuchado mis audios cuando recién despierto, tengo una voz aguardientosa impresionante, así que me río de las cosas que le gustan de mí.

— Tengo voz de borracho cuando recién me levanto

— ¡No ya! ¡es sexy! — en serio parece gustarte, al menos por tu mirada, no tengo idea de como voy a dejarte ir, como voy a hacer para no perseguirte cuando llegue el momento, ahora mismo intento retener los momentos que estamos pasando en mi memoria, construyo el cuento de como pasamos el catorce de la manera más perfecta posible, solo debido a que mi solemnidad falló en sostenerse, este caótico y hermoso día es la prueba de que es mejor dejarle algunas cosas al azar.

( 5 de la tarde )

He recogido todo lo que se puede recoger, ya no estás y no puedo terminar de creer que he dicho para siempre contemplada la posibilidad de quedarme hasta el día siguiente, encuentro que no puedo, que te recuerdo en todas partes, y ese recuerdo se vuelve ausencia. Este ha sido un día perfecto y solo me queda pensar en cuántos días así nos quedan, un inicio perfecto, para algo que será muy, muy largo.

Bajo con mis cosas cargadas, la mochila llena, siento vibrar mi celular, un mensaje tuyo.

— ¡Cariño, ya llegué a casa, se que ha pasado poco, pero ya te extrañooooo!

Esto solo puede responderse con un testamento, me siento en la primera grada a escribirte, la puerta ya está abierta.

Pensaba ordenar e irme mañana en la mañana, pero la verdad, te extrañaba ahí,todo me hacía pensar en lo bonito que la pasamos y en lo mucho que me encantas,en lo bonita que eres cuando te sonrojas, en lo tímida que eres para ciertascosas, y me di cuenta que más allá de palabras, voy a vivir enamorándome de tidía tras día, que es algo que no puedo cambiar ya, que después de pensarlo un rato encuentro que eres lo más idealrelacionado a mí que hay, que incluso con los defectos que tengas, siempre tevoy a ver perfecta, porque no hay nada en ti que no pueda sobrellevar, que nopueda dejar de lado para concentrarme en tus ojos y en tus labios, porquecariño, la realidad se percibe desde los ojos del que observa, y yo, soloquiero vivir para tenerte presente en mi mente, para cuidarte, para engreírte,para besarte nuevamente, cada vez que pueda, cada vez que sea necesario, inclusocada vez que sea innecesario, porque tú me devuelves en una caja adornada todo aquello quedebió ser siempre.

Dicho esto, e incluso a fuerza de ser cursi, quiero, cariño, decirte que mifelicidad completa sería algún día poder entregarte todo lo que soy, para ti,poder compenetrarme contigo y que al verte antes de dormirme, lo sepas todo demí, y al verte al despertarme, lo sigas sabiendo todo, hasta lo que soñé, quemis pensamientos se completen en tu cabeza, que tus pensamientos se completen enmi mente, que te sienta llamarme cuando me necesites, aunque no estemos cerca,que me sientas acariciarte desde donde esté. Que sepas que nunca te voy a dejarsola, del mismo modo en que nunca te haré daño, que sepas que todos los días teelegiré nuevamente, al despertarme, y serás mi primer pensamiento, como ahora, ymi último pensamiento antes de dormirme, como justo ahora. Que nunca te mandoalgo por mandar, ni nunca te canto nada por cantar. Todo lo pienso, lo escojopara decirte algo, para comunicarte algo.

Así pues, mientras yo sigo escribiéndote aquí todo esto, mi mente vuela haciati, regresa en el tiempo al momento en que nos besamos, a los momentos en que tesonrojaste, incluso más atrás, a la primera vez que te dije que te quería, auncuando ya lo hacía, pero no quería dejarte ir de Lima sin que lo supieras. Comoun pingüino, todos los días de mi vida, quiero que estriben en hacerte feliz, dealgún pequeño modo. Del mismo modo que cada audio tuyo, cada letra tuya, bromay pensamiento que me das, me hacen feliz de pequeñas maneras.

Te adoro, te quiero, vivo descubriendo cada día más cosas que hacen que eso seamás fuerte. Pero hasta ahora, nada fue tan fuerte como sentir tu cabello y tucuerpo cerca a mí, cierro los ojos y trato de asir ese momento de nuevo, derevivirlo constantemente.

Discúlpame por escribir cosas así y así de largas en un solo mensaje.

Pulso el botón de enviar, salgo y cierro la puerta del AirBnb.

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Sobre el autor

Luis escribe historias breves, ideas torcidas y pensamientos que probablemente deberían haberse quedado en su cabeza.

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